Mundo de ficçãoIniciar sessãoAurora no se había ido, envuelta en la gruesa chaqueta de plumón que le había comprado a Alina, miraba a los dos desde la puerta.
Al principio, todo parecía bien, el hombre le ponía la chaqueta a Alina y la abrazaba cariñosamente. Parecían estar hablando.
Con cierta timidez, Aurora apartó la mirada y miró hacia otro lado. Parecía que se han reconciliado.
Alina ahora lleva dos bebés en







