Mundo ficciónIniciar sesiónEl chico estaba cerca de ella, y podía escuchar claramente su respiración cada vez más pesada.
En este punto, Alina no se atrevía a decir nada que pudiera molestarlo más, pero el silencio en la habitación, con solo la respiración de ambos, se volvía cada vez más incómodo. Solo podía quejarse tímidamente, sin saber qué decir, tratando de culpar a todo por el problema de la habitación.







