Mundo ficciónIniciar sesiónAlina, al escuchar esto, no pudo evitar sonreír irónicamente.
——Este es mi secreto, ¿cómo te lo voy a decir? Si lo aprendes, ¿qué haré yo?——
Sin embargo, al ver a Andrés tomar las nueces hervidas y comerlas junto con el congee, como si estuviera disfrutando de un manjar, y luego buscar más nueces sin piel en su tazón, algo tibio y reconfortante creció en el corazón de Alin







