Mundo ficciónIniciar sesiónSin embargo, antes de que el color del pequeño delfín en las manos de Alina se volviera más brillante, la tortuga que se había sumergido en las aguas profundas volvió de alguna manera. Tenía un trozo de cuerda en la boca, arrastrando algo detrás de ella, pero gracias a la buena flotabilidad del agua, la tortuga logró traerlo arrastrando hacia arriba.
Alina se agachó para examinar la pequeña y musgosa caja de aluminio







