— Eva, ¿Si te vas quien será mi loba? ¿Cuánto tiempo estaré sin una? ¿A qué desafíos tendré que enfrentarme? — Tenía tantas preguntas en mi cabeza que no pude evitar expresarlas.
— Lilian hay cosas que no puedo decirte, pero eres fuerte y podrás seguir adelante. — Aseguró, pero no me sentí ni un poco tranquila y cuando la ví darse la vuelta, sentí que no podía dejarla ir simplemente así.
— Eva, ¿Puedo abrazarte? — Pregunté, sabía que esto solo lo podría hacer en mi sueño.
Ella se dio la vuelta y