24| Móvil desaparecido.
Portia suspiró al otro lado de la línea, nadie en el mundo la entendía como ella, pero Helene la había dejado de lado después de la boda fracasada y creyó que estaría furiosa, en cambio, le dijo:
— Ay mi hermanita, cuanto te he extrañado, no quería molestarte, sabía que quería este momento para ti y sentí que estabas bien.
— ¿Y qué sientes ahora?
— Miedo — su conexión de gemelas nunca fallaba — dime qué pasó.
— Estoy en Ciudad Costera, en un curso de pilotos dictado por Aeromaya — Porti