Mundo de ficçãoIniciar sessão–¡De verdad que estás ebrio! – es la única explicación que encuentro para darle sentido a la estupidez que acaba de decir.
–¡No! Es decir, ¡Puta madre! Si, estoy ebrio, pero esa no es la razón por la que te estoy diciendo esto.
Miro a mi alrededor, no me había dado cuenta de que estamos en la cabina del capitán del bote, ¿Qué estamos haciendo aqui? ¿Dónde está







