--- Alexis Betancourt ---
Veo a la mujer que se encuentra debajo de mí, lo cierto es que Camila es una mujer exquisita, por algo había tratado de no buscarla, al menos no desde hace un par de semanas que conocí a Ana; sin embargo, esta mañana fue inevitable.
Había pensado en traer a Ana al desayuno con la gente del gobierno, pero Camila me llamó, recordándome sutilmente que, gracias a ella, esta gente me conocía. Para mantenerla tranquila, acepté ir juntos, aunque bien sabía que esto terminarí