--- Dominik Müller ---
Mi mañana comenzó mal y sé que yo soy el maldito culpable, sí que Bruno tiene razón, yo solito me metí en esto. Anoche, cuando Barbi me llamó para avisarme que había llegado a Nueva York y quería verme, era media noche, fue tanta mi alegría que olvidé por completo avisarle a Ana, más bien, no lo olvidé, no la consideré relevante y no creí necesario avisarle.
Hoy por la mañana cuando Barbi se despertó no la sentí, esta mujer me deja exhausto, al principio ni recordaba que e