--- Ana Teyssier ---
Me levanté muy de madrugada, inició mi jornada, sentí que solo cerré los ojos y los volví a abrir, aún me sentía fatigada, si así iban a ser mis días, no sé cuánto aguantaría. Llego al apartamento de mi jefe, aún estaban las luces apagadas, inmediatamente me quito los tenis y voy directo a la cocina, al llegar ahí, la veo.
Una hermosa rubia de piernas largas, muy largas, se veía preciosa, su melena largar hasta la cadera, rubia y con la piel increíblemente blanca, solo lleva