--- Dominik Müller ---
Luego de la operación de Ana, el tiempo se ha ido volando y no puedo negar que poco a poco me la he ido ganando, ya no parece tan arisca como antes.
Las cosas cambiaron a partir de que hice público que me separaba de Bárbara, realmente me sentí tan bien al dejarla, nunca imaginé a qué grado me asfixiaba.
Ana, por otro lado, ella es la brisa que necesito al volver a casa. No cabe duda de que agradezco llegar y verla sentada en el sofá de la sala, leyendo o simplemente viend