Mundo de ficçãoIniciar sessãoMiramos por todo el lugar y lo estamos. Se ven policías por todas partes. Todos los policías presentes lo apuntan con sus armas.
—Suelte a la niña y baje el arma.
No dice nada ni menos hace algo por algunos minutos los que se me hacen eternos. El silencio que hay, además de las miradas indiscretas de los bañistas que aún quedan hace que todo sea incómodo y sin tener claridad sobre qué va a suceder.
—Suelt







