Cuando Paulina se dio cuenta de que había malinterpretado a Erik, se sintió un poco avergonzada.
—¿Cómo iba a saber lo que estaba pasando? Después de todo, ella te gustaba antes.
Aunque Paulina dijera eso, Erik sabía que ya no estaba enfadada, sólo que ahora mismo no podía aceptarlo.
—Ha sido culpa mía, no he manejado bien la situación lo que llevó a vuestro malentendido. Prometo que no volverá a ocurrir la próxima vez —dijo Erik sin culpar a Paulina.
Al oírle decir eso, Paulina se sintió mucho