Julio no estaba seguro de que su amor se hubiera convertido en odio. Ni siquiera estaba seguro de si era Lucía la que estaba detrás. Le había dado sus conclusiones al viejo para que se ocupara de ello.
Si alguien en la Mansión César podía ser sobornado tan fácilmente, ¿había seguridad en esa casa?
Julio creía que no.
Ernesto tuvo la misma idea que él cuando supo que habían sobornado a alguien en la Mansión César. Si la gente de los Flores manipulaba su comida, se ocuparían de ellos.
Antes de que