Matías se sintió avergonzado. Efectivamente, era su plan. Aunque se lo había comentado a su padre, éste no le había hecho ninguna sugerencia ni mejora. Eso llevó a Matías a pensar que su plan era perfecto.
Pero ahora parecía que no era así. Ni siquiera había investigado las habilidades de Julio.
—¡No te emociones demasiado! —Matías rechinó los dientes y agitó la mano. Las personas que habían estado escondidas en el entorno se precipitaron hacia delante.
Tenía otras cosas preparadas. ¿Y qué si Ju