Sofía se encontró incapaz de rebatir la aparentemente razonable y segura acusación de Lucía. En realidad, esas situaciones eran plausibles. Si un paciente tenía vínculos emocionales con el cirujano, este podría verse afectado por pequeños errores durante la operación, lo que podría influir en el resultado. Sin embargo, esta situación no se aplicaba a todos los médicos, y Sofía creía firmemente en la ética profesional.
A pesar de esto, no podía culpar a Lucía por expresar una preocupación legítim