La bala silbó cerca de Sofía mientras hábilmente evadía el disparo y saltaba por encima del acantilado que tenía a sus espaldas.
Antes se había percatado de que había un río abajo, listo para recibirla en caso de una caída; había notado esa posible vía de escape antes de ser acorralada. Aunque este salto parecía arriesgado, era su último recurso. Por esa razón había intentado negociar con los mercenarios.
El líder rubio de los mercenarios se aproximó al borde del acantilado, pero no pudo locali