Después de que Juliana y Rodrigo se comprometieran, Bruno y Rodrigo ya no necesitaban mantener sus interacciones en secreto o con discreción.
A menudo habían corrido rumores de una colaboración entre las dos familias, pero hasta ahora no se había materializado nada concreto, para curiosidad de los habitantes de DF. La gente estaba segura de que las dos familias trabajaban juntas, pero no sabían qué tramaban.
Sofía no se preocupó de estos asuntos, ya que no podía intervenir en ellos tratando con