Rodrigo estaba preocupado por Sofía, pero, como permanecía callada, le resultaba difícil preguntar más.
—Sofía, ¿de verdad no me vas a tener en cuenta? No digo que sea genial, pero tampoco soy tan malo —volvió a preguntar Rodrigo, pensando que debía intentarlo de nuevo.
A Sofía le dolió la cabeza al oír eso. Pensó que después de rechazar a Rodrigo, él no volvería a intentarlo.
—Rodrigo, ahora no estoy abierta a un romance —dijo Sofía. No quería que su relación fuera nada diferente de lo que era