—¿Qué quieres? —preguntó Sofía.
No tenía tiempo para participar en la actuación que él estaba montando.
Los César parecían realmente complicados. Acababa de reunirse con Julio y luego Ernesto la había apartado para hablar. Ahora aparecía de la nada un joven de aspecto inocente, pero ¿quién sabía lo que tramaba?
Julián César se sintió avergonzado por su franqueza.
Se quedó callado, viendo cómo Sofía estaba a punto de entrar en el coche y marcharse. Sin embargo, Julián no pensaba rendirse todavía