Sofía no le metió con prisa.
De hecho, se sentía un poco nerviosa porque quería saberlo todo, incluso quién era su madre y qué había pasado en el pasado. Antes pensaba que no le importaba, pero ahora se daba cuenta de que le importaba mucho.
—Cuando tu madre y yo nos enamorábamos, fue una relación libre y fácil. Era una persona muy amable y me enamoré de ella a primera vista. Me había llevado mucho tiempo conquistarla. Cuando por fin aceptó, me alegré muchísimo. En aquel momento, sentí que era