Sofía ya casi había terminado lo que tenía que hacer en DF. No planeaba quedarse. Jorge Díaz seguía en coma y ella no podía esperarlo para siempre. Una vez que terminó de revisarlo, le dijo a Felipe que regresaría a Guadalajara.
—¿Tan rápido?— Felipe se sorprendió. Pensaba llevar a Sofía por la ciudad.
Asintió con la cabeza.
—Casi he terminado con mis asuntos aquí. Debería irme a casa.
—Lo siento. Te he hecho perder el tiempo—Felipe no pudo evitar sentirse culpable. Nunca imaginó que algo le