—¿Cómo está tu abuelo últimamente?—preguntó sonriendo dulcemente.
Julio notó que su sonrisa estaba haciendo las cosas más raras. Asintió con la cabeza.
—Está bien. ¿Quieres verle?
—Sí. Quiero preguntarle algo—Pero Sofía no le dijo de qué se trataba. Julio no sabía nada, así que a ella le pareció innecesario.
Julio tampoco preguntó.
—¿Te acompaño a la Vieja Mansión una vez que aterricemos?
—Vamos a esperar unos días—Sofía tenía muchas cosas pendientes en Guadalajara. Tenía que contarles a l