Al escuchar esas palabras, Sofía se puso nerviosa. Presentía lo que Julio iba a decir. Sus manos comenzaron a sudar involuntariamente.
—Julio...
—Sofi, déjame hablar —la interrumpió Julio.
Sofía apretó los labios y se quedó en silencio, escuchando las palabras del hombre que estaba frente a ella:
—Sofi, a veces me pregunto si entre nosotros de verdad hay algún tipo de destino, o si simplemente no lo hay. Pero nunca he encontrado una respuesta clara. —Sonrió ligeramente, como riéndose de sí mismo