Sofía encontró a Juan y Fabiola. Los dos niños se alegraron al verla y fueron corriendo a rodearla.
—Sofía, ¿viniste a llevarnos de vuelta a casa?
—Sí, hermanitos, ya les he encontrado una familia adoptiva. Son muy buenos y estoy segura de que serán felices allí.
Sofía acarició las cabezas de los dos niños. Ambos se sintieron un poco tristes al escuchar eso, especialmente al pensar en tener que llamar a otras personas papá y mamá en el futuro. Pero no dijeron nada porque sabían que era la mejo