—Tranquilo, no he llegado hasta aquí solo gracias a Julio —Sofía se encogió de hombros, aparentando despreocupación.
Quizás Jaime pudiera ser implacable y despiadado en sus acciones, pero Sofía confiaba en que podría vencer a este hombre incluso sin Julio.
Al ver que ella no se dejaba influenciar, Jaime dirigió su mirada hacia Julio:
—¿Tienes una participación en esa fábrica también? ¿Realmente quieres regalársela?
—No me importa —Julio se encogió de hombros. Justo cuando Jaime estaba a punto