Capítulo259 No pretendas ser un caballero.
Al día siguiente, Julio despertó en la casa de Sofía, con las escenas de la noche anterior aún frescas en su mente. El beso que compartieron dejó un sabor agridulce en sus labios, y de manera instintiva, se llevó la mano a la boca, como si aún pudiera sentir el calor residual de aquel contacto.
Desde la sala de estar, se escucharon voces que indicaban que Sofía ya estaba despierta. Julio no
dudó y se levantó rápidamente de la cama, abriendo la puerta para encontrarse con Sofía en el otro
lado