Bruno fue directo, sin rodeos ni indirectas con Julio. Hoy los llamó para preguntar sobre este asunto.
—Sí, tío. — Julio asintió directamente, total, todos ya sabían de qué se trataba.
—Ya que aceptaron la propuesta, supongo que ya están listos para casarse, ¿verdad?— Bruno preguntó, dirigiendo su mirada esta vez hacia Sofía.
Estaba claro que Julio quería casarse, pero no estaba seguro de si su hija también tenía ese deseo. Después de un matrimonio fallido, pensaba que Sofía sería más cautelosa