Sofía jaló a Yolanda para entrar al parque, mientras le decía con entusiasmo:
—¡No te preocupes, ya verás lo que está pasando!
Yolanda se dejó llevar al centro del parque, donde se encontró con una decoración colorida y vibrante. Las rosas rojas y los globos destacaban en medio de la nieve que cubría el suelo.
Yolanda se detuvo en seco y miró a Sofía, quien le sonreía con ternura. Un escalofrío de emoción le recorrió la espalda.
Sofía estaba convencida de que Yolanda ya había captado la situaci