Mundo ficciónIniciar sesiónAurora
Despierto por el calor intenso que siento más las enormes ganas de ir al baño, trato de salir de la cama pero los fuertes brazos de Sebastián me mantienen prisionera, me remuevo tratando de salir pero este solo gruñe y se pega más a mi cuerpo pegando su erección en mis nalgas provocando que me sonroje.
—Luna mía no te muevas. —Gruñe aprestando más su agarre.
—Sebasti&a







