Camila Reyes no se mueve del umbral de la puerta.
Se queda exactamente donde está, sin invadir el espacio ni retroceder, simplemente ocupándolo con una quietud como si estuviera pensando detenidamente dónde colocarse y hubiera elegido ese lugar a propósito. La luz de la mañana la ilumina por detrás y puedo verla con claridad, así que me tomo los treinta segundos que necesito.
Se parece a Nora de esa forma en que las hermanas siempre se parecen entre sí. No son idénticas. Los rasgos faciales com