Mundo ficciónIniciar sesiónLuego de aquel día, Emanuel se comportaba diferente, se levantaba y seguía su rutina de colaborar en la casa, luego comíamos, pero hasta cuando masticaba era diferente, yo no quise tocarle el tema por temor de que insistiera en visitar al abuelo.
Ciertamente Diego era contador, se había graduado allá de una manera veloz, hasta para no creerlo, pero lo más increíble era la profundidad en la mirada de Emanuel.
-¿Pap&aac







