Mundo ficciónIniciar sesiónPasado.
Estaba frente a mi gran mansión, André se encargó de traerme, mientras que Martín aún seguía con su estúpido discurso de amor. Solté un suspiro profundo y me acaricié la sien de mi cabeza tratando de evitar cometer alguna locura.
─Siamo arri







