37. Por favor, entrégueme a la niña
Cuando salimos de su habitación, abrazo muy fuerte a Javier.
- Té extrañé tanto. Cómo les fue? -
Javier me platica todo sobre su viaje mientras bajamos por el ascensor. Mi corazón rebosa de felicidad.
Nunca me imaginé que ser padre se sintiera tan bien. Lo que antes era insignificante, ahora toma otro significado cuando estoy con él. Me siento exultante.
Renté un auto para salir hoy. Quiero llevarlo a un lugar que siempre fue muy especial para mi.
- A dónde vamos? -
- Es una sorpresa. Lo ún