Capítulo 24: La subestimación.
La casa era como un palacio a la orilla del mar, con ventanas enormes y cortinas blancas moviéndose por las fuertes ráfagas de viento, le parecía increíble que su esposo no se detuviera a admirar el increíble paisaje y en su lugar estuviera enviando mensajes de texto lo suficientemente enfocado como para darse cuenta de la presencia de su esposa, Ivy ni se molestaba porque ya no esperaba nada de Mathew.
En cambio fue hasta su habitación para asearse y tomar un descanso, sus pies estaban hinchad