Después de un rato de espera, tomo la decisión de pedirle al detective que me indique el lugar al cual debo dirigirme. Pacientemente, anoto la dirección que me proporciona. No está muy lejos del lugar donde me citaron inicialmente.
— Entonces puedo ir solo...
— No es prudente que vaya solo — me interrumpe. — Enviare dos de mis hombres estarán, esperándole para ponerse a su disposición, quienes lo llevarán con mis otros hombres que se encuentran en el lugar indicado.
— Está bien, le agradezco su