MATHILDA'S POV
El viaje hacia el norte fue un desfile de árboles esqueléticos y nieve sucia. Antonio conducía en silencio, pero su mano derecha nunca se alejaba demasiado de la culata de su arma. El GPS nos marcaba una zona remota en las montañas de Catskill, una propiedad que Enzo llamaba "El Santuario", aunque sospechaba que para cualquiera que no fuera él, aquello era una tumba de hormigón.
—Diez minutos —dijo Antonio, rompiendo el silencio—. El helicóptero aterrizó en el claro detrás de la