El viento aullaba a través de los árboles, llevando consigo un eco de la tormenta que se avecinaba en el corazón de Alaia. La ciudad se sentía tensa, como si todos los habitantes supieran que algo importante estaba a punto de suceder.
Alaia se encontraba de pie en el claro del bosque, un lugar que había sido su refugio, y sin embargo, en ese momento, era un recordatorio de todo lo que había perdido.
Sus pensamientos eran un torbellino. ¿Era su deseo de venganza lo que la mantenía en movimiento