Capítulo 58: Nuevo Comienzo
Luisa se sentía en la gloria, había comprado todo lo que quiso y sin preocuparse por el precio, porque todo fue pagado con la mágica tarjeta de la herencia.
- Dios… gracias a estas compras me olvide de todos mis pesares que me atormentaban – comentó Luisa tras dejar sus bolsas de compras en el armario de la habitación – ahora con este dinero ¿Qué debería ser lo siguiente que me compre?
Mientras meditaba sobre su futuro se recostó en la cama, disfrutando de la suavida