Perspectiva de Myron
En ese punto, ya estaba pensando en la manera de deportarme a mí y a Annabel de vuelta a Londres. Fue un error completo dejarla volver aquí.
Ya no me escucha y hace lo que cree que es correcto, y eso no me beneficia en nada. Me bebí mi tercera botella de whisky y observé atentamente a las bailarinas del tubo, intentando sacarme de la cabeza la desobediencia de Annabel, que fue precisamente lo que me había traído al bar en primer lugar, y no parecía poder sacármela de la men