Su estilo de vida era costoso y, incluso con la ayuda de Emiliano, apenas lograba mantenerse a flote.
Por orgullo, se negaba a rebajarse a trabajar.
Esta beca era prácticamente su única fuente de ingresos.
Aproveché esta oportunidad para exponer la verdadera cara de Emiliano como un mantenido.
Para alguien tan preocupado por las apariencias como él, esto era peor que la muerte.
Los días pasaban y Emiliano no pagaba su deuda.
Justo cuando pensaba recurrir al equipo legal de los Dávila, mi banco