Ubicación: Argentina
—Al parecer lo que dijo mi tía era verdad. Te casaste con una muñeca —dice Leonel, tratando de provocarlo.
—Recibiste mi carta, no tengo más para decir —le aclara Lisandro antes de dirigirse a la puerta.
—Eres un cobarde. ¿Piensas que una carta basta? ¿Sabes cuánto sufrió Camila al pensar que habías muerto protegiéndola? —le recrimina Leonel.
—¿Crees que fue fácil para mí dejar mi vida y desaparecer? Si no lo hacía, esos tipos hubieran acabado con todos ustedes. No estaba d