Ubicación: La isla de los superiores
Laurynowicz me ha confesado que estaba enamorado de mí. Sus palabras me desconcertaron, ya que jamás lo habría imaginado. Siempre había sido el mismo conmigo, y nunca supuse que su actitud se debía a un interés romántico. Más aún, había escuchado rumores sobre su inclinación a intimidar a las mujeres. Recordé su comentario sobre los celos que sentía al verme.
—¿No vas a decir nada? —me preguntó, forzándome a mirarlo.
—No tengo nada que decir —respondí con fi