Ubicación: la isla de «Los superiores»
Lisandro y Tania regresan a casa después de la fiesta, y él no le dirige ni una palabra en todo el camino. Al llegar a la mansión, Lisandro le pide a una de las empleadas que llame a la médica.
—Lisandro, estoy bien —indica Tania, suponiendo que la petición era para ella.
—Nada está bien, ese maldito abusó de ti y dejé que ocurrirera —responde él, furioso. Aunque su rostro permanece impasible, Tania conoce bien sus emociones.
—No nos hagas esto —le suplica