Miras tu celular porque Lisandro te ha dicho que está cerca. Lo llamas ya que no hay mensajes por parte de él en tu móvil desde que saliste del club. Sin embargo, en ese momento, aparece su automóvil y si bien te sorprendes un poco. Sabes cómo es Lisandro, así que sin decir nada solo te subes. Lo saludas, pero él no responde, lo observas, parece molesto. Así que sin saber que le ocurre y cuál es la causa de su enojo, le preguntas si se encuentra bien.
—¿Por qué estabas con uno de tus compañeros