A la mañana, cuando Camila se despierta, Leonel aún sigue dormido. Ella le da un beso en los labios y tras una sonrisa se levanta. Pasa por el dormitorio de Lisandro y la escena es graciosa. Clara y Guadalupe duermen como si fueran dos niñas pequeñas. Están todas desparramadas en la cama y Guadalupe abraza una almohada, mientras que Clara tiene el cuerpo atravesado con una de sus piernas sobre la espalda de su amiga.
—Parecen niñas pequeñas, ¿cierto? —pregunta Lisandro sorprendiendo a Camila—.