Al final, terminas por comprar la falda negra con corte en la parte baja de la cola, la cual te llega a las rodillas. Llevas una camisa sin mangas blanca, un conjunto de ropa interior color carne para que no se transparente tu camisa, y unos zapatos negros con tacones de aguja.
—Su novia se ve muy elegante —dice la vendedora.
—Se ve preciosa —dice Nicolás, pero al ver qué esperas que aclare su relación, continúa—. Aunque ella es solo mi colega.
—Perdonen, no quise… —se disculpa la empleada, ave