Cuando me estaba recuperando del cáncer, Rodrigo, mi amigo, había dejado de estudiar para acompañarme en ese momento tan difícil. Fue un gran apoyo, ya que de él salió la idea de que me anotara para estudiar periodismo, y así mantener mi mente ocupada en algo, mientras hacía la quimio. Él sabía lo difícil que era para mí estar quieta.
Debo reconocer, que tenía días buenos y días en los que no podía hacer más que vomitar y volver a la cama. Aun así, sacaba buenas notas. Lo que, llegó a provocar