Capítulo 119: Entregarme a él, con los ojos cerrados.
>>> Kathia Andreotti:
Abrí la puerta del cuarto de baño, intentando recuperar la compostura. Me había limpiado el whisky que se había adhirido a mi piel cuando Giovanni se acercó a mí. Pero, al alejarme de él, lo hice con un impulso torpe, solo quería ganar tiempo, que él saliera de la habitación y bajara a cenar.
Necesitaba un momento a solas. Eso creía en ese instante.
Estaba molesta, pero al mismo tiempo… ¡Dios mío, ese hombre me derrite! ¿Cómo podía evitarlo si se acercaba de nuevo?