Capítulo 31
Los siguientes dos días pasaron tan rápido que apenas tuve tiempo para pensar.
Entre las indicaciones del médico, los preparativos de la boda y los constantes llamados de Daniel para asegurarse de que estuviera descansando, mi cabeza permanecía completamente ocupada.
No queríamos una gran celebración.
Después de todo lo que habíamos vivido, los dos coincidimos en que solo necesitábamos una ceremonia sencilla para empezar de nuevo como una familia.
Lucía insistió en acompañarme a com